info@cafayate.com

Vinos de altura extrema

El terroir, la altitud y el carácter único de los vinos de los Valles Calchaquíes.

Aunque pequeño en comparación con otras regiones vinícolas argentinas — produciendo apenas el 3% de los vinos del país — el área alrededor de Cafayate se ha hecho mundialmente famosa gracias a sus vinos de alta y extrema altitud.

¿Por qué es importante la altitud?

La altitud es un factor clave en la vitivinicultura. Todo lo que hace que un vino sea distintivo — taninos, polifenoles, color, perfil aromático — proviene en gran parte de las pieles de las uvas.

Para sobrevivir las dramáticas variaciones de temperatura, los niveles más altos de radiación solar y los largos períodos de maduración a estas alturas, las uvas desarrollan pieles más gruesas y resilientes. Los enólogos del valle aprovechan ese rasgo para crear vinos altamente concentrados, de color profundo y de gran complejidad aromática.

El Malbec de Cafayate, por ejemplo, suele ser opaco al levantarlo a contraluz — una señal directa de la concentración que la altura imprime en la uva. El Torrontés, la cepa blanca emblemática de la región, gana en intensidad aromática gracias a la radiación y al frío de las noches. El Tannat, más austero a baja altitud, encuentra acá un equilibrio inusual.

Por los números

Viñedos en el límite

Llamamos vinos de alta altitud a los producidos entre 1.500 y 2.200 metros sobre el nivel del mar. Los de altitud extrema se encuentran por encima de los 2.200 m, donde un puñado de enólogos cultiva en los mismos límites de donde es posible.

3.111m Viñedo más alto del Valle Calchaquí
320 Días de sol al año
20°C Amplitud térmica diaria